Las ensaladas nos gustan en todas las temporadas. Da igual los ingredientes o el aderezo que lleven, esto da igual. Lo único que buscamos es que el resultado final sea apetecible. Es el caso de esta Ensalada de tomate, salmón y guacamole que os proponemos hoy. Una variante de una receta que os mostramos hace ya un tiempo, y cuyo resultado es una ensalada llamativa y deliciosa con la que sorprender a nuestros comensales.
No pensaba que este pescado diese tanto de sí. Cuando compré una pieza de Melva en la pescadería, (1,4 kg.) si que me avisaron de que tendría para un par de platos. Y así fue, si el otro día preparé un "Marmitako" con la parte delantera, ayer utilicé la parte trasera para elaborar "Melva con fritada de verduras y tomate".
Entre tanta comilona navideña aprovechamos para darnos algún que otro "capricho" como esta Ensalada de puerros, tomate y aguacate. Y la verdad es que es de agradecer entre la gran cantidad de platos que elaboramos y degustamos estos días, además de los típicos dulces navideños, la elaboración de recetas a base de verduras o ensaladas como la que os mostramos hoy.
El pappardelle o pappardella es cómo se la denomina a la pasta que hemos usado en esta ocasión, que tiene la peculiaridad de tener unas dimensiones muy diferentes a los espaguettis, tallarines o fetuccini. Y es que estas cintas, además de quedar muy bien en el plato, tienen un largo y ancho "fuera de lo normal".
Por lo demás, no deja de ser pasta al huevo y su uso en la cocina puede darnos mucho juego a la hora de confeccionar alguna receta en nuestra cocina, como en este caso: "Parppadelle con gambones y mejillones".
Hace cosa de un mes David Monaguillo hizo una pregunta vía Twitter sobre como preferíamos tomar las hamburguesas "recalentadas". Es decir las que sobran y guardamos en la nevera. Yo le respondí que en bocadillo con tomate frito. Pero no las hamburguesas, más bien los filetes rusos.
Esto no más que el principio ya que fueron después varias las personas, entre ellas Sandra, del blog La Receta de la Felicidad, quienes recordaron su "historia" con los filetes rusos.
El tomate es un ingrediente único que debemos tomar a diario en verano. Hay infinitas posibilidades a la hora de consumir los tomates, solos, en salsa, ensaladas, en sofritos, en mermelada, en gazpacho y salmorejos, rellenos ... Así podríamos hacer un post interminable hecho sólo con recetas de tomates. Y no es una exageración, ya que en el mundo hay más de 300 variedades de tomates, los mejores y más sabrosos son los tomates del verano, es decir, los tomates de temporada. Con un par de estos tomates, bien rojos, maduros y jugosos, hemos preparado esta Ensalada de tomate y burrata con gambones salteados. Una receta perfecta para disfrutar de ella una noche de verano.
Este salmón al horno con tomates asados y cuscús no tiene dificultad alguna y es una buena opción para disfrutar cualquier día de este verano.
Y que seguramente repetiremos en otra ocasión ya que esta receta nos ha dejado un buen sabor de boca.
Una receta de mejillones que no necesita más de diez minutos y ofrece un gran resultado, solo basta mirar las fotos. Un pincho o tapa ideal para iniciar la comida.
Una vez limpios los mejillones les ponemos a cocer en una cazuela con un vaso de agua, la hoja de laurel y sal.
En cuanto empiece a hervir, dejamos 2 minutos, retiramos y sacamos los mejillones a una fuente. El caldo lo reservamos.
Tras unos días en los cuales no apetecían para nada encender el horno, este fin de semana pasado me "armé de valor" y preparé este Pollo con verduras y patatas al horno.
Si bien esta receta es una mezcla de otras dos que hemos hecho anteriormente, como son el Pollo asado sobre verduras de temporada y Picantones asados con puré verduras, el resultado ha sido más que bueno.
El verano es una estación que nos gusta, gastronómicamente hablando, por la gran cantidad de platos frescos que podemos hacer de una manera rápida y sencilla.
Es el caso de esta ensalada de queso fresco, champiñones y tomate. Una ensalada de "libro" que se hace en apenas cinco minutos y que puede aportarnos un placer sobrenatural a nuestro paladar.
Que bien sienta esta Tapa de jamón ibérico a media mañana con una cervecita fresca, un vasito de buen vino, un refresco o un vaso de agua. Esto es al gusto del consumidor.
Cuando los días son grises y fríos nada mejor que un buen plato de cuchara para dar color a la jornada. Y si de color hablamos, el olor y sabor lo dejamos para el final, nada mejor que un buen plato de Judiones con berberechos y gambas. El plato por si sólo merece un monumento, pero si lo compartimos con los seres queridos, estos nos le harán a nosotros.
















