Las hojuelas son una receta tradicional deliciosa y que ha permanecido desde hace siglos con nosotros, un dulce que trae recuerdos del día de todos los santos y de Cuaresma y Semana Santa.
Son tan buenas que para referirse a que algo es inmejorable, se emplea la expresión "miel sobre hojuelas".
De un tiempo a esta parte encontramos en los lineales de las tiendas de alimentación y supermercados ciertos productos "gourmet" que antes sólo podíamos pedirlos en los restaurantes. Es el caso del protagonista de esta receta "magret de pato con gelée de vino y manzanas caramelizadas". Un producto que encontramos fresco o congelado a un precio que suele rondar los 4 euros la piez
Ni pastillas, ni sobres, ni si quiera el caldo que venden preparado para hacer sopas. Si quieres reconfortar tu cuerpo en estos fríos días del otoño, te propongo que elabores este caldo de pollo casero. Te puede parecer de lo más complicado, pero nada más lejos de la realidad. Sólo tienes que tener los ingredientes, colocarlos en una cazuela u olla a presión, cocer, colar y degustar.
Lasaña fría de langostinos y almejas con pesto de piñones. Una receta especial elaborada con langostinos y almejas, que ha...
Los revueltos de patatas han sido una de las recetas imprescindibles y más elaboradas, a lo largo de los años, en las casas más humildes. Recuerdo que niño me encantaba remover el huevo con las patatas, cuando mi madre se ponía enfrente de la cocina bilbaína a prepararnos esta elaboración, día sí y día también.
Una veces con chorizo, otros con bacalao, otros con jamón (de matanza, que se curaba en casa), con setas, níscalos, ajetes, etc. El revuelto cambiaba de sabor dependiendo de lo que mi madre se encontrase en la nevera.
Por aquellos entonces no existían topes para tomar huevos a la semana y el colesterol no se sabía muy bien que era. Sólo había una consigna: "lo que no mata, engorda". Hoy todo es diferente, y podríamos cambiar ese dicho por "lo que engorda, puede matarte".
Los pimientos morrones o rojos, son ideales para cocinar como pimientos asados, ya que pertenecen a una variedad de carne gruesa, carnosa y de gran tamaño, que hace que no se consuma demasiado durante el asado.
Gracias a que su sabor es dulzón y nada picante, lo hace ideal para consumirlo crudo, asado o como ingrediente de recetas de guisos y estofados de carne.
La Bertorella, también llamada brótola de roca, es el nombre por el cual se conoce a este pescado blanco de carne delicada y poco consistente pero buena, con un sabor similar al de la merluza, que encontramos a un buen precio en las pescaderías.
Este pescado podemos cocinarlo de múltiples maneras y su resultado será siempre el mismo, delicioso. Nosotros en esta ocasión hemos elaborado una bertorella rebozada con alioli.
Desde que descubrimos la pasta brick, esta se ha convertido en un ingrediente fijo de nuestra despensa.
Da igual como la hagamos, frita o al horno, y también de qué la rellenemos, de carne o pescado, el final siempre es el mismo, una receta deliciosa que se prepara en menos de 1 hora y que se obtiene de ella el mejor resultado: un plato limpio y vacío.
Una buena ensalada, para tomar templada ahora en éste tiempo, o bien fría en veranito, ya que se tarda muy poco tiempo en hacer.
Si vas habitualmente a la pescadería veras que algunas veces tienen unas patas muy largas y gruesas, que parecen de pulpo, pero en realidad no lo son, ya que son de lo que en ésta zona llamamos "rejo", una especie que será pariente del pulpo por qué se parece mucho a él.
Vi estas carrilladas (o carrilleras) tan fresquitas y jugosas en la bandeja de la carnicería que me dije "estas asadas tienen que ser toda una delicia". Y así fue. Esta "receta de carrilladas asadas acompañadas de una salsa ligerita y un puré de piñones", quedo de lo más sabroso. Tanto que, ¡no sobró nada de nada!
La semana pasada en manga corta y está casi nos toca ponernos el gorro y guantes. Puede parecer una exageración pero el frío en Castilla, es cosa seria... Para combatirlo, además de ropa de abrigo, nada mejor que un guiso calentito como estos Judiones con níscalos y bacalao. Una receta "con truco" ya que los judiones son de conserva y pueden ser sustituido por otro tipo de legumbres como garbanzos, alubias, o lentejas.
De niño recuerdo que mi madre preparaba filetes rusos en grandes cantidades, con la intención de que sobrasen y asi tener preparada la cena del día siguiente. Que por cierto, casi estaban más ricos que el día anterior. Me encantaba prepararme bocadillos de filete ruso y tomate frito casero. Toda una delicia.
Ahora soy yo quien elabora los filetes rusos para mis hijos y me encanta ver como se montan sus propios bocadillos en la mesa, sin haberles dicho nada. ¿Será cosa de genes?
Lo que sí que es cierto es que los filetes rusos en plato invitan al comensal a comérselos dentro de un buen trozo de pan. Y si encima se le añade una buena salsa de tomate casera, que se desparrama por nuestras comisuras de la boca en cada mordisco, la sensación de satisfacción será plena.
















