Hay multitud de recetas de escabeche, tantas como cocineros, pero estás Sardinas en escabeche son espectaculares. Cada uno tiene su receta diferente, ya que a nada que cambies la cantidad de un ingrediente el resultado final varia considerablemente y la verdad es que es difícil acertar, pero con estas instrucciones seguro que las Sardinas en escabeche te quedan bien.
Después de probar como había quedado de bien la receta de salsa de madroños asé unas carrilleras de cerdo ibérico que le vino que ni pintado. En una fuente para horno colocamos las carrilleras y los gajos de patatas sazonados. Añadimos un chorro de aceite de oliva y otro de agua. Lo introducimos en la parte baja del horno 30 minutos.
Sacamos y dejamos templar.
Una rica, nutritiva y sabrosa receta de crema de calabacín, que podemos tener hecha y guardada en la nevera durante dos o tres días, y así disfrutar de ella cuando queramos, fría, templada o caliente, según nos lo pida el cuerpo.
Hace muchos años los canelones de carne era el plato de pasta preferido en mi casa. Pero con los cambios de hábitos, y la falta de tiempo, los canelones dieron paso a la Lasaña de carne.
Un plato con los mismos ingredientes pero con menos tiempo de elaboración que, aunque no lo parezca, eso de rellenar canelones lleva su tiempo.
Y si de ahorrar tiempo hablamos, no hay mejor "invento" en la cocina que la pasta precocinada. Con ella se reduce considerablemente el tiempo de elaboración, y con este tipo de pasta hemos preparado ya varios tipos de lasaña, a cual mejor: de cecina, de setas, de verduras, etc.
A veces nos gusta improvisar en la cocina. Muchas de estas veces erramos en el intento otras, por el contrario,...
Si bien no queda mucho para que empecemos a elaborar en casa platos a base de legumbres, podemos empezar a entonar nuestro cuerpo con platos que, hasta hace unos días, tomábamos en frío.
A la lista de cremas frías que podemos tomar verano como vichyssoise, crema de calabacín, crema de zanahorias, crema de guisantes, crema de espárragos trigueros o un buen gazpacho de cerezas, podemos añadir esta crema de berenjena.
Una Receta de Pollo asado fácil y deliciosa con un sutil sabor a las especias que lleva la salsa, cubierta por una costra crujiente gracias al efecto de la caramelización del mango fresco sobre la piel del pollo. Y de la salsa mejor no hablaros, solo daros un consejo, comprar bastante pan...
Por fin, podemos enseñaros nuestra primera receta elaborada con el Kit de recetas de supervivencia para principiantes de Lékué: "Arroz con tiras de ternera y cúrcuma".
Una receta sacada del libro de "Recetas de supervivencia para principiantes", ideal para personas que no tienen ni idea de cocinar, que se prepara y elabora en menos de un cuarto de hora.
El pollo es el ingrediente estrella si queremos triunfar con los más pequeños. Da igual cómo lo elaboremos que una vez puesto en la mesa y servido, se lo terminan en un periquete. Esto es lo que ocurrió con esta receta de Pollo al horno con verduras.
Uno de los platos que más degustaba (que no elaboraba), cuando estuve viviendo cinco años en Córdoba, era el flamenquín cordobés. Un rollo de carne de lomo de cerdo relleno de jamón serrano y queso, rebozado en huevo y pan rallado para después freírlo en aceite. En Córdoba es normal que te sirvan el flamenquín con un buen montón de patatas fritas, mahonesa y un poco de lechuga.
Pero como estamos preparando la campaña de verano, nosotros sólo nos hemos quedado con la ensalada. Además, el lomo de cerdo lo hemos sustituido por secreto ibérico.
Este estofado de ternera es el que siempre ha elaborado mi madre en casa a fuego lento y en cocina de leña. Este guiso le recuerdo con mucho cariño y actualmente añoro la falta de ese tipo de cocina que le da ese "toque" tan particular.
La receta seguro que más de uno la conocéis ya que muchas de nuestras madres la han elaborado muchísimas veces gracias a que es una receta económica y que sacia el hambre a muchas bocas.
Lo bueno que tienen estos tipos de guisos, como es el estofado de ternera, es que tienen infinidad de variantes, tanto o más como las manos que los elaboran, aunque siempre tienen el mismo resultado. Un plato delicioso con el sabor de un estofado tradicional.
El rabo de vacuno suele venir cortado en trozos, si no fuera así se lo decimos al carnicero que le pegue unos cortes.
Una vez en casa lo limpiamos de grasas e impurezas.
Lo salpimentamos y enharinamos.
















