Como cada año, por estas fechas, nuestra cocina se llena de aromas otoñales característicos de los productos que nos ofrece esta estación. Entre los productos principales que llegan a nuestra despensa, cuando el frío acecha, son las legumbres. Secas, en harina, frescas, en conserva, etc. Las formas en que las encontramos en los lineales del supermercado son tan diversas que se adaptan a infinitas formas de consumo y a muchos tipos de cocina.
En casa nos gustan mucho este tipo de tartas saladas. Ya sean con masa quebrada, masa de pizza o en hojaldre, como es el caso de esta Tarta salada de requesón y jamón ibérico. Y lo mejor de todo es que se preparan en un momento, se hornean en poco más de media hora (dependiendo de sus ingredientes), y ¡están buenísimas!
Quedan menos de doce horas para que finalice este año y se vuelva otra vez el "reloj de arena" que nos llevará hasta la Navidad de 2012.
Pero antes de que llegue el Año Nuevo tenemos que despedir otro que, para bien o para mal, ya forma parte de nuestra vida.
Para celebrar la despedida del 2011 nada mejor que una buena Cena de Nochevieja y, como nos espera un año bastante más complicado que este, nada mejor que "reutilizar" sobras del Menú de Nochebuena.
Tanto en invierno, cómo en verano, nos encanta empezar la comida o la cena con una deliciosa crema casera. No es que lo hagamos todos los días, pero si la mayoría. Una de las cremas que más solemos preparar es la Crema de espárragos trigueros o espárragos verdes. Una deliciosa elaboración que admite infinidad de variaciones
Los puerros, como las coles de Bruselas, son un tipo de verdura que te gustan a la primera o no los vuelves ha probar. La sencillez a la hora de elaborar este plato hace que éste no sea muy energético, si bien, al poco calor calórico de los puerros, le añadimos un poco de "gracia" a la receta con el jamón y la vinagreta elaborada con pepinillos y tomates deshidratados.
Estando el otro día de paseo con mis hijos por el pinar (bosque de pinos) que tenemos cerca de nuestra casa, me acordé de la ponencia del cocinero Miguel Ángel de la Cruz en MadridFusión.
Allí, Miguel Ángel, nos mostró unos germinados de piñón que causaron sensación. Aunque, como el dijo, los que mejor están son los "salvajes", los que podemos encontramos en el pinar a los pies de los pinos. El germinado de piñón tiene el sabor del mejor piñón y un toque astringente muy suave, que nos recuerda al sabor de la piña verde. Un sabor que se aprecia enormemente en este plato, "ensalada de jamón y germinados de piñón ibérico", cuyo ingrediente principal es el fruto de aquel paseo y de la buena tarde que pasamos en el pinar.
Una de las recetas más tradicionales en Navidad es el Cardo con salsa de almendra. Aunque en esta ocasión nos hemos decantado por preparar Cardo con salsa de piñones y jamón ibérico. La receta de Cardo con salsa de piñones y jamón en sí, si optamos por el cardo en conserva Gvtarra, no es nada laboriosa. Y lo mejor es que disponemos de dos formatos de envases, dependiendo de los comensales. El normal, y más pequeño, ideal para dos personas. Y otro más grande, o familiar, para cuatro o seis personas.
Después de elaborar unas endibias rellenas de carpaccio de buey, teníamos muchas ganas de volver a disfrutar de esta hortaliza. Aunque después de esta receta, "Endibias con jamón ibérico y crema de queso gorgonzola", creo que tardaremos muy poco en volver a cocinarlas.
Después de emplear esta "infrutescencia o conjunto de frutos", conocida popularmente como breva o higo, en mermeladas, tarta, pinchos y en rellenar champiñones, hemos elaborado una rica y refrescante receta para inaugurar oficialmente la llegada del verano: "ensalada de brevas, mango con jamón ahumado.
Denominado también cruceta, el secreto es un trozo de carne que se sitúa entre la paletilla y la panceta, en la parte interna del cerdo. Son unas piezas pequeñas, en torno a los 200 gramos, pero muy jugosas gracias a la grasa que tiene infiltrada, la cual le proporciona una terneza y una jugosidad que aumenta su exquisito sabor. Nosotros en esta ocasión hemos elaborado un "secreto relleno de Shitakes y crema de Ibérico". Una receta que se nos ha quedado marcada para el resto de la semana...
Los huevos fritos más famosos. Esta sencilla receta originaria de Casa Lucio (Madrid), aparece en muchas cartas de restaurantes, no sólo de Madrid. Una materia prima impecable condiciona el éxito del plato. Se elabora con huevos bien frescos y si son de caserío mejor que mejor.
Para esta ocasión hemos preparado una confitura de melón gelatinizada con hojas de tomillo fresco, con unas migas de pan y jamón ibérico en texturas, curado y deshidratado por encima.
















