Cada vez que tomamos una quiché solemos decir que por qué no la preparamos más veces. Y es que es un tipo de elaboración que, aparte de estar deliciosa, nos quita de más un apuro. Me explico.
Una visita inesperada, una comida/cena de amigos a la cual no sabes que llevar, una celebración familiar, un capricho culinario..., pues para todo esto y más, con una quiche quedamos fenomenal.
Y lo mejor es que se prepara en un periquete, se hace en menos de una hora, y podemos hacerla de un día para otro. La única condición es que tengamos en nuestro congelador una masa de hojaldre, o en la nevera una masa de hojaldre fresca, como en nuestro caso a la hora de elaborar esta “Quiché de sobrasada y orejones”.
Ayer el peque me pidió para comer lasaña de carne, su plato favorito. Y como era su cumpleaños, no le pude decir que no.
Pero cómo suele pasar a la hora de preparar una receta "especial", siempre te falta algún ingrediente, esta vez faltaba en mi despensa las "dichosas" láminas de lasaña. Sin encambio tenía unos cuantos envases de tallarines y espaguetis de varios tipos (negros, de salmón y de huevo) abiertos de otras ocasiones, para usar como capas de pasta.
No he tardado mucho en convencer al peque de cambiar las placas de lasaña por unas capas de espaguetis. El resultado le ha gustado tanto que para la próxima ocasión en vez de lasaña me pedirá pastel de espaguetis y carne.
Una de las recetas que mi madre elaboraba más veces al cabo de la semana era los guisos de patatas con carne. Una de las que más recuerdo, y añoro, eran estas "patatas con espinazo de cerdo".
Los Boquerones en escabeche es una de esas recetas que tenemos grabadas en nuestra memoria culinaria desde que éramos niños.
Abuelas y madres han escabechado todo tipo de alimentos, ya sean carne o pescado, con la intención de conservarlo durante más tiempo. Cómo estos Boquerones en escabeche, una receta muy fácil y resultona, que podemos disfrutar de ella nada más hacerla, aunque a nosotros nos gusta más pasadas unas hora e incluso un par de días.
Cuesta ponerse a hablar de nuestras aceitunas tan mediterráneas ellas y con esa antigüedad de mas seis mil años (que de ayer viene la cosa), que gran ingrediente para nuestras recetas como este pollo de corral con aceitunas.
Sobre todo si pensamos que en los banquetes y grandes celebraciones de egipcios, griegos y romanos ya eran imprescindibles en el decoro de sus festejos y que hay noticias de su consumo con el acompañamiento y adobo de otras yerbas.
La receta de albóndigas de cordero es una deliciosa propuesta en la cual hemos utilizado una carne no muy habitual,...
Del cardo sólo se como la parte “blanca” las pencas, que poseen un ligero sabor amargo, que es característico en él y que se debe a una sustancia llamada cinarina que le confiere ciertas propiedades terapéuticas. La temporada de consumo y venta del cardo va entre finales de otoño y principios de la primavera. Cuando vayamos a comprar las pencas tenemos que tener en cuenta que estas sean sólidas y que tengan el mínimo de manchas o huecos (por no decir ninguna). Una vez en casa lo debemos guardar en un sitio fresco y oscuro, preferiblemente en la nevera, donde podrá aguantar bastante tiempo.
Se fue Don Carnal y llegó Doña Cuaresma y con ella el tiempo de los platos de cuchara como este potaje de garbanzos y espinacas.
"Doña Cuaresma" vino el pasado Miércoles de Ceniza y se quedará en nuestras casas hasta que pase la Semana Santa.
Lo bueno que se ha traído consigo los platos y dulces característicos de esta fiesta cristiana. Guisos, potajes, pescado, Hojuelas, Florones, Torrijas, Rosquillas, etc, esta receta de potaje de garbanzos es la más típica de los viernes de cuaresma.
De mi visita a Barbate, además de las fotografías de nuestra visita al restaurante El Campero, me traje en la maleta unos extraordinarios solomillos de atún cocido envasados al vacío.
El solomillo de atún cocido es un producto esterilizado y envasado al vacío, que no necesita frío, y tiene un año de fecha de caducidad. Por este motivo me decanté por él y de otros pates de los que ya os hablaré, cuando visitamos la fábrica de salazones, conservas y ahumados "La Chanca".
"Cuando el hambre aprieta el ingenio aflora". Este dicho popular ha hecho posible que muchas de las recetas tradicionales de nuestro recetario se hicieran realidad. Y es que sin el ingenio característico español, nadie hubiera creado las "Sopas de Ajo" o "Sopas Castellanas".
Agua, pan duro, ajos, pimentón, aceite y sal. Unos ingredientes de lo más humilde para elaborar una receta que, en tiempos de mucha hambre, han saciado muchos estómagos.
Y es que, si hace unos cuantos años en muchos hogares, incluido el mío, las "Sopas de ajo" han sido muchos días la comida principal a finales del mes, hoy en día se elaboran para saciar nuestro apetito, pero también para deleitar nuestros paladares.
La Sama es un pescado conocido por diferentes nombres como hurta o urta, sargo, dentones, etc. Este pescado que se parece morfológicamente al besugo, aunque sea igual de brillante tiene un color rosado que le hace característico. Si bien no es muy usual encontrarle en pescaderías de “barrio”, en cuanto le hemos visto no nos hemos resistido a la tentación y nos llevamos un ejemplar a casa. Este pescado se puede preparar de muchas formas, como puedes ver en este recetario publicado por el Ministerio de Agricultura y Alimentación, aunque nosotros en esta ocasión hemos preparado Sama al horno con una base de sofrito de verduras y alcachofas.
Según la Wikipedia, la Pizza siciliana o Sfincione (Sfinciuni en siciliano) es un tipo de pizza originaria de la ciudad siciliana de Palermo (Italia), que al contrario que la Pizza Napolitana suele tener forma cuadrada o rectangular, una base de masa más gruesa, mucho mayor contenido de queso, a la que se le añade finalmente pan rallado por encima.
Si rebuscamos por la red podemos encontrar que la Pizza Siciliana o Sfinciuni es considerada por muchos como "La Madre de todas las Pizzas". Como en casi todas las recetas tradiciones estas han partido primero por la necesidad de la primera persona que la elabora y segundo por aquellas otras que han dado su "toque" particular o cambio, que ha llegado hasta nuestros días.
















